Rastros de tinta

04 junio 2010



Desperdigados junto a la cama hay varios cascos de cerveza y ropa interior femenina. Solo posee un vago recuerdo de como acabó así. Entonces, trata de poner rostro a la morena y desnuda figura que se oculta bajo la colcha café. Pero la evocación de su dorso le intriga. Recuerda haber observado algo peculiar en él. La descubre con cuidado, evitando interrumpir su imperturbable sueño. Su espalda es un tatuado de grafías lineales, el análogo de un laberinto. Entre los infinitos caminos que se perfilan sobre las paredes del galimatías, percibe un matiz. Sigue ese sendero con el dedo índice; al paso del cual, los bellos se alzan como afiladas espinas. Al término del laberinto halla grabadas unas iníciales sobre las que desliza sus dedos; con el mismo ímpetu que si estuviesen grabadas en braille. Tal presión sobre las siglas, provoca, que en ese preciso instante, la mujer se desvanezca.

Safe Creative #1006246664838

4 comentarios:

No Comments dijo...

Vaya qué pasó al final del laberinto...

Un saludo indio

Baizabal dijo...

La resolvió, qué lástima.

Muy muy bueno, saludos

Isabel de León dijo...

Claro!!se quedo sin poder jugar mas...jejeje

Saluditos de la chica laberintica.

Lunática dijo...

Me encantó el final y el cambio "digital que hiciste.
Un bs.

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